Condiciones sanitarias
No es necesaria vacuna alguna para entrar en el país. El agua en términos generales no es potable, por lo que se recomienda beber agua embotellada, fácilmente accesible en todo el país. No hay riesgos especiales para la salud. En caso de viajes al desierto o desplazamientos a zonas fronterizas del Sur (Níger, Chad y sudán), resulta conveniente contactar antes de la salida de España con los centros de vacunación internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Ministerio de Sanidad o Departamentos de sanidad de las respectivas Comunidades Autónomas. Aunque en modo alguno habituales, pueden darse brotes esporádicos de meningitis en las zonas fronterizas del sur del país (último observado en junio 1996).
La infraestructura sanitaria libia es bastante deficiente, a excepción de Trípoli y Benghazhi. Este hecho se ha agravado aún más desde la imposición del embargo aéreo por Naciones Unidas en 1992, que dificulta de forma notoria la evacuación en caso de accidente o enfermedad grave. Se observan graves carencias farmacéuticas por lo que es aconsejable proveerse de medicamentos habituales antes de emprender el viaje.